viernes, 15 de febrero de 2013

Seguro de moto por 100€, sin "desdes"...

sábado, 26 de enero de 2013

Otoño en tres actos

Get the flash player here: http://www.adobe.com/flashplayer

miércoles, 23 de mayo de 2012

¿Ubuntu o Linux Mint?

Vaya por delante la respuesta al título: ni una cosa ni otra, sino Lubuntu.
Esta es la historia. Yo era feliz con Ubuntu, versión tras versión (soy de los que no paran en las LTS, como quizás debería...), hasta que apareció Unity. Entonces el ventilador de mi Toshiba de 2007 empezó a girar sin parar, cosa que detesto profundamente.
Probé Unity 2D, probé Gnome Classic, probé Xfce..., pero el ventilador seguía girando...
Estuve a punto de pasarme a Linux Mint, en vista de los comentarios de los "indignados" con Unity, pero la verdad es que no me hacía gracia cambiarme de distribución. Así que aprovechando la Semana Santa, formateé el laptop; separé la partición raíz de la de datos (cosa que tenía pendiente) e instalé Lubuntu para probar, aunque temía que acabaría mudándome, ya que la página oficial no invita precisamente a probar nada.
Pero no. He sustituido Abiword por LibreOffice Writer y Sylpheed por Thunderbird; por el momento sigo utilizando Gnumeric; he aprovechado para quedarme con OpenJDK; y sólo he tenido que añadir unos cuantos programas más que no vienen por defecto en Lubuntu.
Y he vuelto a ser feliz con un ventilador casi mudo, gracias al escritorio LXDE, y usando mi añorado Gnome Do.
En mi caso, no me ha hecho falta pasarme a Linux Mint por culpa de Unity. Me quedo en Ubuntu. ¡Larga vida a Lubuntu!

martes, 13 de diciembre de 2011

Semáforos que multan en Madrid

[Añado en el mapa la posición de los nuevos controles en semáforos que empezaron a funcionar el 12 de diciembre de 2011: icono morado. El icono rojo corresponde a los quince semáforos con cámara que ya estaban operativos]

Me acaban de pasar la lista actualizada con los quince semáforos con dispositivos para multar en Madrid.
Recuerdo brevemente lo que dice el Reglamento General de Circulación, en relación con la luz amarilla (a la que todo el mundo llama ámbar...):
  • Una luz amarilla no intermitente significa que los vehículos deben detenerse en las mismas condiciones que si se tratara de una luz roja fija, a no ser que, cuando se encienda, el vehículo se encuentre tan cerca del lugar de detención que no pueda detenerse antes del mismo en condiciones de seguridad suficientes.

Ver Semáforos Madrid Multas 2011 en un mapa más grande

Mi recomendación es que respetes escrupulosamente el reglamento si pasas por alguno de estos quince semáforos. Si no, prepara 240 euros y cuatro puntos, que es lo que cobra el Ayuntamiento de Madrid por la infracción.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Merde, ¿y ahora qué?

Yo siempre he creído en el principio de no contradicción; ese que dice que "nada puede ser y no ser al mismo tiempo y en el mismo sentido": hasta que viajé a Asturias hace unos días.
Después de un largo viaje llego hasta Rioseco, en Sobrescobio. Voy a cruzar un semáforo y me quedo con ganas de avanzar y de detenerme al mismo tiempo...



Pero no queda ahí la cosa. Salgo de Gijón, me confundo de salida y me dice el GPS que me encuentro cerca de arriba y cerca de abajo...

Ver No contradicción en un mapa más grande

viernes, 2 de diciembre de 2011

Probando Diaspora

  • 1 de diciembre de 2011. Recibo el mail de invitación que llevo esperando desde hace ¡más de un año y medio!: You've been invited to join Diaspora!
¿Qué es eso?
En resumen, Diaspora es una red social en la que tus datos son tuyos y sólo los compartes con quien quieres. Otros modelos, como Google+ o Facebook, tienen un altísimo coste oculto en privacidad, por lo menos para mí. Por ejemplo, no me gusta tener una conversación sobre rallies y que me aparezca automáticamente al lado una publi de neumáticos. Tampoco me gustan los problemas de seguridad de Facebook que no conocemos...
¿Cómo sé que no comparten mis datos?
Porque la red está descentralizada, o porque puedes instalar Diaspora en un servidor web personal. Sin ponerse muy técnico puedo decir: búscame en Diaspora y cuéntame lo que ves de mí.
¿Cómo ganan dinero?
Cierto, nadie hace nada gratis, pero al igual que otros proyectos Open Source, no lo hacen mercadeando con tu información personal, sino con cosas técnicas.
Suficientes argumentos para hacer la prueba.


  • 2 de diciembre de 2011. Hay muertes repentinas: ¡me registro!
De entrada, se parece mucho a Facebook, aunque un poco más limpio. Tardo un minuto en configurar mi perfil y las opciones de privacidad. Pincho en un usuario al azar y no veo gran cosa, más allá de sus comentarios. Me da que es un mezcla del muro de Facebook y el lenguaje de Twitter. Además, puedo conectar Diaspora con ambas redes para publicar mi estado o los comentarios. Sé que la mayoría de la gente seguirá mucho tiempo más en Facebook, compartiendo su vida en la nube, así que imagino que esa conexión me permitirá seguir en contacto con ellos, como quien mira una manifestación desde el balcón de su casa. Pinta bien. Objetivo número 1: ir vaciando Facebook...

sábado, 26 de noviembre de 2011

Humor negro

Ha caído en mis manos una moneda que me parece la representación del humor negro: pone "euro" en griego...

miércoles, 16 de noviembre de 2011

El PP en mi edificio

Esta es la papelera que hay junto a los buzones, en mi portal. Yo creo que Rajoy no gana en mi edificio...

viernes, 4 de noviembre de 2011

Reserva de plazas de aparcamiento oficiales

Me parece incoherente que las entidades públicas reserven plazas de aparcamiento alrededor de sus edificios. Puedo entender que haya zonas de seguridad (donde nadie puede aparcar) y reserva de plazas para determinados organismos (policía, bomberos, Correos...) pero no para el resto. Sobre todo cuando se está invitando a los ciudadanos a utilizar el transporte público. Yo lo leo así: "Tú ve en transporte público, que yo voy en coche y aparco en la puerta". O así: "Tú eres tonto y yo no".
Sé que hay algunos Ayuntamientos, como el de Madrid (con infinidad de sedes del gobierno central y autonómico), que están tratando de hacer pagar a esas entidades la reserva de plazas de espacio público. Pero eso no me vale: ¿Por qué no predican con el ejemplo y utilizan el transporte público?

Get the flash player here: http://www.adobe.com/flashplayer

martes, 1 de noviembre de 2011

Balio de Salamanca

¡Cómo está cambiando el barrio de Salamanca en Madrid! Esto es de un escaparate en Conde de Peñalver. "Lelojes" a menos de 8€...
Sent from MD

sábado, 22 de octubre de 2011

Post desde el móvil con foto

Prueba friki de post desde el correo del móvil con foto de unos bígaros ;)

jueves, 20 de octubre de 2011

Pagar el IVA trimestral el último día

Si te pasa como a mí, que dejas la declaración del IVA trimestral (modelo 303) para el final, aquí dejo unas instrucciones para hacerlo del tirón cuando te sale a ingresar.
Soy autónomo, tengo certificado personal de la FNMT y usaré como ejemplo de banco ING, así que me ceñiré a esas condiciones.
    • Si tienes correctamente instalado el certificado, acepta. Si no, deja de leer y googlea...
    • Cumplimenta los datos del formulario. Si no sabes, deja de leer y googlea...
    • Al final, si el resultado de la autoliquidación es positivo (casilla [48]), pulsa A ingresar.

    • El problema ahora es que no has metido tu número de cuenta en ningún sitio. ¿Cómo pagas?
    • Al final del formulario verás que pone Número de Referencia NRC (Número de Referencia Completo). Es una especie de justificante que te da el banco para que lo incluyas en tu autoliquidación y demuestres que has pagado. Podrías hacerlo pulsando Optativo: Obtener NRC, que es una pasarela, pero a mí no me gusta.
    • No cierres la página de la AEAT. Abre una nueva pestaña o ventana de tu navegador y accede a tu cuenta de ING. En la columna de la izquierda selecciona Impuestos y dentro de esa selección, Otros impuestos.

    • Elige el modelo (303 - IVA), ejercicio fiscal (el que sea), período de liquidación (el que sea), cuenta desde la que quieres pagar (si tienes más de una) e importe (casilla [48]). Pulsa Continuar. Te aparecerán las opciones comunes. Una vez que confirmes los dígitos que te solicita el banco, acepta y te aparecerá que has realizado el pago, con el justificante o NRC. Cópialo.
    • Regresa a la página de la AEAT. Introduce el NRC en el campo correspondiente y pulsa Firmar y Enviar. La AEAT genera un documento en pdf de confirmación. Guárdalo en tu archivo de impuestos pagados...
    • Guarda el enlace de este post en tus marcadores. A mí se me olvida cómo hacerlo de trimestre en trimestre...

    miércoles, 28 de septiembre de 2011

    Hay que eliminar los coches oficiales

    Creo que a día de hoy, a todo el mundo le ha quedado claro el mensaje que desde multitud de organismos públicos (algunos de los cuales no tienen competencia en la materia) se lanza en relación con el transporte público: úsalo en lugar del transporte privado o úsalo y punto. Se lleva diciendo desde hace decenios para reducir la contaminación; por eficiencia energética; para mejorar la circulación, etc.
    La lista de incongruencias del sistema público es infinita pero, por suerte, la crisis está consiguiendo reducirlas, a base de recortes presupuestarios. Porque no hay dinero, no porque nadie crea en el Estado mínimo...
    La opinión pública ha puesto el punto de mira ahora en los coches oficiales. Una de aquellas incongruencias de quienes se gastan dinero en campañas para el uso del transporte público. Pues me alegro. Hay que empezar por ahí en lugar de cerrar plantas hospitalarias unas semanas o cerrar centros para discapacitados un par de meses, hasta que la Consejería de turno pague. Es tan sencillo como enviar una carta a todos los organismos que se reservan plazas de aparcamiento. O subir una foto a Twitter. O publicarlo en tu blog...

    miércoles, 3 de agosto de 2011

    Lerma, ¡qué momento!


    Me ha encantado visitar Lerma: una agradable parada que recomiendo, ya que el desvío desde la carretera de Burgos es mínimo. Pero no esperaba que me fuera a reír tanto en plena Castilla burgalesa...
    La Plaza Mayor es muy seria y también el Palacio Ducal donde ahora está el Parador, y esas calles aledañas empinadas y estrechas. La villa está en un alto, con unas formidables vistas a la vega del Arlanza. El problema es que desde el mirador se puede comenzar el llamado "Paseo de la ladera Norte de Lerma", con placas explicativas que van amenizando el camino. Y tanto...
    He sacado una foto de la parada 8, que se anuncia con una placa anterior quizás para que no te frotes los ojos, en plan: te habíamos avisado... La parada 8 dice así: "Las plantas se presentan de muchas formas y colores". Unas cuantas paradas antes había leído: "Los helechos son plantas muy antiguas". A partir de ahí, se me abrió la vena de escritor de placas que hasta ese día estaba emboscada esperando la ocasión. No sé cuántas horas estuvo manando: "Las piedras sirven a los hombres para construir sus edificaciones"; "Las nubes forman figuras caprichosas en el cielo"; "Con el trigo se elabora harina para hacer pan...".
    ¡Gracias, Lerma, por ese momento!

    martes, 12 de abril de 2011

    Ponte el cinturón de seguridad, respeta los límites de velocidad y cuéntalo

    Ayer sufrí un accidente en uno de los túneles de la M-30. Un camión conducido por una persona de nacionalidad italiana, a quien llamaré P.I., puso el intermitente para incorporarse a mi carril pero no esperó a que yo rebasara su vehículo, posiblemente por encontrarme en su ángulo muerto en ese momento, debajo de su retrovisor derecho. Cuando me quise dar cuenta, vi cómo el morro del camión impactaba el lateral trasero izquierdo de mi coche. Esa operación provocó que mi coche perdiera la trayectoria y empezara a girar hacia la izquierda. Cuando lo recuerdo, tengo sensación de haber girado 180 grados, aunque las huellas de los neumáticos, provocadas por el intento de enderezar el vehículo contravolantando y frenando a la vez, revelan que es como si hubiera trazado una curva imaginaria hacia la izquierda.

    En una M-30 todavía más ancha y sin circulación, me imagino que habría conseguido frenar el coche con esa maniobra. Sin embargo, lo que me frenó de golpe fue el bordillo del túnel, que debe de medir unos 30 centímetros de altura y, según los entendidos, sirve para “escupir” un coche cuyo conductor se duerma al volante y devolverlo a la calzada. Pero a mí, que venía derrapando en un giro completo (el morro de mi coche ya apuntaba en la dirección contraria de la marcha), primero me ha frenado en seco, luego me ha escupido (efectivamente) y finalmente ha volcado el coche, poniéndolo ruedas arriba. Puto bordillo, que no sabe discriminar a los conductores que no se han dormido.

    Hasta ese momento, tanto mi acompañante, mi madre, como yo, estábamos tranquilos. Era como ir montados en los coches locos: un golpecito por detrás, pierdes la trazada, giro, choque contra el lateral... Pero a 70 kilómetros por hora, la cosa acaba de forma diferente. El vuelco ha sido jodidamente desagradable. El techo y el parabrisas hacen crash al mismo tiempo, el habitáculo se empequeñece y tu cabeza se queda a pocos milímetros de lo que antes era el techo del coche pero ahora es el suelo. Me imagino que si no llevas cinturón, el vuelco del coche te hace girar como un trapo dentro de una lavadora. Pero si lo llevas puesto, el cinturón te sujeta como si fueras un gato recién nacido al que su madre lo agarra del pescuezo para cambiarlo de sitio.

    Mi madre y yo intercambiamos varios “¿estás bien?”. Ella no me cree, ni yo a ella, pero aparentemente no hay lesiones. A mí, desde luego, no me duele nada. Entonces mi madre comete el error de desatar su cinturón de seguridad y se estampa contra lo que antes era el techo del coche pero ahora es el suelo. Responde que sí, que está bien, pero se queda inmóvil. Posiblemente pensando que si se queda quieta, ya no le puede pasar nada. Yo le hubiera agradecido que me advirtiera de que si sueltas el cinturón de seguridad, te estampas. Era evidente: estás colgado de lo que ahora es techo y si te dejas caer, pues te caes, pero no tienes medida de las distancias a las que se encuentra cada parte de tu cuerpo. Así que suelto sin pensarlo el cinturón y me pego una leche importante, que duele muchísimo más que todo el traqueteo precedente. Muy extraño. Quizás ves tan cerca el techo del coche que piensas que vas a caer solo unos milímetros o que algo más, además del cinturón, te está sujetando y te vas a quedar prácticamente en la misma posición. Pero no, te sueltas porque tu peso hace que el cinturón apriete mucho y quieres recuperar la posición normal, pero no te da tiempo a bajar las piernas para frenar el golpe y te la metes.

    Te recolocas como puedes y comienzas a ver tobillos a través de las ventanillas y caras que se asoman. Son de conductores que han parado y que preguntan si estamos bien. Les decimos que sí, con la cabeza y con el pulgar hacia arriba. Lo intentan pero ninguna de las dos puertas se puede abrir. Varias personas empiezan a mover el coche y me temo lo peor. “Ahora devuelven el coche a su posición, me pego otra leche como la de antes y me mato yo solo dentro, con el coche parado”, pienso. Pero no, son unos caballeretes y deciden aliviar el peso del lado del coche donde se encuentra mi madre para poder abrir la puerta. Lo consiguen en apenas unos segundos y veo que mi madre, sale tan campante del vehículo. A mí me cuesta más, supongo que por la palanca de cambios, el volante o no sé qué cojones de cosas que me impedían el paso, pero lo logro.

    “¿Estáis bien?”. “Sí gracias, no nos hemos golpeado con nada y nos hemos quedado colgando boca abajo con el cinturón”. Habría unas ocho personas. Te miran a lo más profundo de los ojos para escudriñar cómo te sientes. Se preocupan. Han detenido sus vehículos para ayudar en lo que puedan. Actúan con rapidez y no hablan demasiado, como si estuvieran entrenados para eso. Saben que sus vehículos, que han parado unos metros más adelante, están entorpeciendo la circulación, que ya está paralizada completamente. Así que en cuanto llegan las primeras sirenas, vuelven a interesarse por nuestro estado y se van marchando. “Gracias, gracias”, no da tiempo a agradecerles a todos su ayuda y ya solo me queda un vaguísimo recuerdo de sus rostros. La gente llega antes que las sirenas. ¡Qué buena gente!

    Salgo del vehículo arrastrándome y cuando me incorporo, uno de mis primeros interlocutores es el P.I. Trata de decirme algo así cómo que he invadido su carril, que ha tenido que pegar un frenazo y que no ha podido evitar darme... por culpa de meterme en su carril, insiste. Tengo sensación de ser imbécil, como si esas caras que antes se preocupaban por mí ahora me interrogaran: “Chaval, ¿qué pasa?, ¿no sabes conducir o qué?”. Me giro y veo dos cámaras de seguridad a unos 30 metros. Le respondo al P.I. que no, que yo circulaba por mi carril y que él me ha golpeado, pero no tengo el más mínimo interés en discutir con él. Así que le señalo las camaritas y le digo que seguro que nos sacan de dudas. El P.I. cambia de estrategia y trata de convencer a los policías que han acudido a auxiliarnos. “El camionero dice que te has metido en su carril, pero yo le he dicho que su camión, por tonelaje y horario, no puede circular por aquí a estas horas, que está prohibido”, me cuenta un policía. El P.I. se queda sin estrategias y decide consolarme diciendo que lo importante es que estemos bien. Que “la vita è lo más molto importante”. P.I.: podría haber empezado por ahí...

    Personal que ha acudido al recate. Calculo que serían entre 15 y 20 personas, distribuidos en seis o siete vehículos. Llegan rapidísimo. El primero, un coche de policía en dirección contraria, con un poli dentro con pinta de delta force. Luego un servicio sanitario que pasaba cerca y ha oído el aviso. Luego la furgoneta del SAMUR que le correspondía. Un servicio de Primera Asistencia, equivalente a los bomberos, encargado de sacar el coche accidentado del túnel y que puede bombear agua en caso de fuga de combustible o incendio. Un segundo coche de policía. Algún vehículo más.

    Mientras nos examinan dentro de la furgoneta sanitaria, los demás agentes ponen unos conos fluorescentes junto al carril que ocupa mi coche, acortan la zona y la circulación empieza a recuperar su ritmo. La actividad es frenética y cada uno sabe lo que tiene que hacer. Cuando salgo, el coche ya está sobre ruedas. Los agentes empiezan a rellenar sus informes y tengo que repetir mis datos varias veces. A continuación, pregunto qué es lo siguiente que tengo que hacer porque no tengo ni puñetera idea. Conviene preguntarlo porque te lo cuentan como si te estuvieran leyendo tus derechos. “Ahora sacamos el coche del túnel y lo dejamos en la primera salida porque no lo podemos llevar más lejos. Llama a tu compañía para que manden una grúa. Haz el parte. Ahora te damos un papel con los datos del P.I. (esto es mío) para el parte de accidente. Haz un parte con contrario y dile a la compañía que ha habido atestado policial, porque si te falta algún dato, ellos ya saben. Le hemos dicho lo mismo al P.I. (esto es mío). Ah, y pásate cuanto antes por el lugar de las cámaras, en la dirección que te he dicho antes, y denuncia el accidente para que no borren la grabación, que las borran cada tres días por temas de protección de datos”. Las dos horas siguientes al siniestro las pasé tratando de seguir el guión.

    Algunos mitos que se me han caído:

    -No he visto circular mi vida delante de mí como si fuera una película. Sí he visto desfilar a la familia del P.I. Creo que la causa de no ver mi peli ha sido el límite de 70 km. Doy gracias a Dios porque me haya pasado en un tramo con ese límite. Ahora mismo me duele el cuello y la rodilla izquierda, donde me di un golpe en algún momento. Pero, vamos, he salido mucho más dolorido de algunos partidos de fútbol. Si hubiera ido a más velocidad, estoy convencido de que habría sido mucho peor. La gente nos miraba, en plan: “Joder, que raro que no tengáis nada habiendo volcado”. También lo dijo el delta force.

    -Me hubiera gustado decir algo así como “Este es el estado en que ha quedado el vehículo, un Cadillac Eldorado del 59, después del aparatoso accidente ocurrido esta mañana en la Calle 30, cuando un camión Volvo modelo FH12 ha invadido el carril por el que circulaba pacíficamente un turismo...”. Mierda, puedo decir todo menos lo del Cadillac, que lo tengo que cambiar por “un Ibiza del 98” (en las imágenes).

    -Aparte de las bromas, me ha quedado muy claro que hay que respetar los límites de velocidad y llevar siempre puesto el cinturón. Y no sólo para evitar las multas. Reconozco que me he pasado años conduciendo como rabioso por tener que respetar esas normas. Llevo ya un tiempo relajado, pero la sensación de fondo estaba ahí. Hoy lo veo así: a lo largo de mi vida, respetar las normas simplemente ha impedido que me multen; ayer, quizás me salvaron la vida o evitaron males mayores.

    -Acojonante el comportamiento de la gente y de los servicios de asistencia. Yo, que soy un poco misántropo y escéptico y más cosas, sólo puedo decir esto: ¡Muchas gracias a todos!

    martes, 5 de abril de 2011

    Un donativo al Banco Popular


    Esta mañana he entrado en una oficina del Banco Popular para cobrar un cheque. Una operación que no hacía desde el siglo XX. Quizás por esa razón no estaba al tanto de que si cobras un talón en una oficina diferente de la que lo "emite", te cobran 1,50 euros por..., "por ser un cheque de otra oficina", me ha dicho el señor del siglo XIX que me ha atendido. No importa que sea una oficina del mismo banco, aunque me ha tranquilizado bastante la aclaración del tipo: "Es 1,50 euros independientemente de la cantidad que se retire". Me gustaría ir a cobrar un cheque de 1,45 euros, a ver qué pasa.

    En fin, me ha tocado bastante las pelotas tener que ir a cobrar un cheque; hacer cola (¿alguien sabe para qué va la gente a los bancos?); estar en una oficina así como antigua y encima llevarme 1,50 euros menos. Mi banco no me cobra nada por hacer una transferencia a la cuenta de un pueblo de Italia. Pero el Banco Popular te cobra 1,50 euros "por ser un cheque de otra oficina", que está cinco calles más allá. Vamos, que acabo de hacer un donativo.
    No sé si es cosa de este banco o está generalizado, pero atención porque se avecinan tiempos de nuevos cierres de oficinas bancarias. Y como la oficina más próxima estará diez calles más allá, a lo mejor el donativo se duplica.

    martes, 21 de diciembre de 2010

    Controladores, Estado de alarma y José Bono

    El Congreso aprueba la prórroga del Estado de alarma porque los controladores aéreos no acudieron a sus puestos de trabajo en su momento. Y el presidente de la Cámara, José Bono, cerró las puertas de esa votación a unos diputados que no acudieron puntualmente a sus puestos de trabajo. No sé qué es más excepcional, si el primer Estado de alarma de la historia de España y su prórroga o que no estén presentes en una votación de esas características todos los diputados, por mucho quórum, perdón, cuórum, que hubiera... Quiero nombres.

    miércoles, 3 de noviembre de 2010

    Coches eléctricos conducidos por parados

    Si partimos de la base de que las empresas eléctricas no se deslocalizan y de que la industria automovilística (6% del PIB español...) sí, es posible que cualquiera de nosotros que durmiera al lado de una cartera que pone ministro de Industria se levantara un día con la idea del coche eléctrico en la cabeza. Creo que no hay que explicar por qué.
    El subidón sería importante y uno acudiría al trabajo montado en su coche oficial (de gasolina) saboreando ya las caras de admiración de los subordinados del ministerio, incluso de los que no nos hacen la pelota.
    Después del ajetreo y los vítores llegaría el primer informe preliminar con noticas poco agradables: "Lo siento, señor ministro, pero hay que fomentar la demanda, hay que fomentar la oferta y habrá que bajarse los pantalones una temporada".
    Se acabó el subidión. Esto es lo que dice el Plan de Acción:
    -Se subvencionará la adquisición de los vehículos (¿no hay demanda del coche eléctrico?, creémosla con el dinero de la gente que no lo demanda).
    -Se dará prioridad a la industria implicada para mover el asunto (si tu sector no tiene nada que ver, recuerda que no es prioritario aunque esté creando empleo).
    -Habrá que convencer a los españoles, que somos bastante paletos (a ver, ¿por qué no te compras este coche si las tarifas eléctricas no van a bajar, lo vas a poder cargar por las noches, no te van a cobrar la instalación del contador y tu vecino va a seguir disfrutando "durante muchos años con las actuales tecnologías basadas en el motor de combustión interna"
    ?).
    -Habrá que homologar el coche y transponer la directiva europea correspondiente (chicos, a trabajar, ah, y dadle un sellito a las ciudades que piquen...).
    -Y habrá que crear unos títulos académicos y profesionales para electrolineros...
    Al final, estamos en el principio. Las empresas eléctricas no se van de los países. Las del automóvil, sí, sobre todo de los países que compran menos de lo que producen.
    ¿Por qué no fomentamos la instalación de aire acondicionado? De eso sí que hay demanda.

    viernes, 20 de agosto de 2010

    Marbella Evo

    He pasado recientemente unos días en Marbella con mi hermano. Una noche decidimos tomar algo en Puerto Banús. El resumen es el mensaje que le mandé a una amiga, que me ha invitado varias veces a Marbella, al marcharnos de allí: “No me espera tanto puterio en pto banus... Puf, una equis” (sic). Su respuesta fue, más o menos, que aquello es para dar un paseíto, tomar un helado y ver barcos; que está lleno de chachas, golfas, nuevos ricos y niñatos; que las playas son horrorosas y que hay que tener cuidado. Me pregunto por qué me ha invitado tantas veces...

    No tengo referencias de la evolución de este lugar porque sólo lo he visitado en un par de ocasiones. Pero tenía la idea del famoseo que aparece en las portadas de los números de verano de las revistas, relativamente buenas playas y cierto gusto. En cambio me he encontrado a chavalas con carnet joven pero con propuestas de carnet de vuelta; a Juan Manuel Parada en un Mercadona y a un grupo de señoras en un autobús que hablaban de cierta página wol...

    jueves, 13 de mayo de 2010

    ¡Deja ya de iphonear!

    iphonear
    (de i- y -phonear)


    1. tr. Instalar las “cincuenta aplicaciones imprescindibles”, sorprenderse de la evolución tecnológica y compartirlo con las personas cercanas.
    2. tr. Instalar otras cincuenta aplicaciones (guiándose por su nombres sugerentes o sus bonitos iconos) para pasarles revista.
    3. tr. Pasar revista a los programas instalados en el teléfono deslizando suavemente el dedo índice por la pantalla. Hágase una docena de veces al día. U. t. c. prnl. Apartarse del trato con los demás mientras tanto.
    4. tr. Coleccionar aplicaciones de chat y mensajería. No estar nunca online.
    5. intr. Dicho de una persona: Mudar la manera de preguntar “¿a qué hora es el cumpleaños?” por “¿a qué hora es el evento?”. Te estás iphoneando.
    6. intr. Establecer una comunicación telefónica.